Traducción del artículo “Sir Thomas Wyatt the Elder”, aparecido en The Norton Anthology of English Literature. Stephen Greenblatt, 2006, pp. 592.
(…) No es una sorpresa, teniendo en cuenta su trayectoria, que muchos de los poemas de Wyatt (incluyendo sus Sátiras y sus traducciones de los Salmos) expresen un intenso deseo de ”firmeza” y de escapar de la corrupción, la ansiedad y la duplicidad de la Corte. La alabanza que hace en la epístola dirigida a John Poins de la vida retirada del campo y su severa condena de la hipocresía cortesana derivan de su propia experiencia.
Aunque, por supuesto, esta elocuente celebración de la simplicidad y la veracidad puede ser una ingeniosa estrategia. Wyatt era un maestro del juego de la auto-representación poética. Una y otra vez se representa a si mismo como un autor sincero y firme, traicionado por las “dobleces” de una amante veleidosa o por la inestabilidad de la fortuna. A estas alturas es imposible saber qué se corresponde con la realidad, pero podemos admirar, como hicieron los contemporáneos de Wyatt, la agilidad retórica de su representación.
En un paso de consecuencias trascendentales para la poesía, Wyatt introduce el soneto al idioma inglés: un poema de catorce versos escritos en pentámetros yámbicos de compleja rima entrelazada. En su mayor parte, utiliza la temática de los sonetos de Petrarca, aunque su esquema rítmico supone una novedad significativa.
Los sonetos petrarquianos están formados por una “ottava” de rima abbaabba seguida de un giro (“volta”) en el sentido del poema, más un “sexteto” de rima variada (por ejemplo cd cd cd, cde cde) que finaliza con un pareado. Wyatt emplea la ottava de Petrarca; pero la rima más habitual de su sexteto es cddc ee. De esa forma, el soneto de Petrarca comenzaba a mutar en la estructura típica del soneto inglés: tres cuartetos y un pareado final.
En sus traducciones más libres de Petrarca, como en “Whoso list to hunt” (“Quien quiera cazar“), Wyatt tiende a transformar el ideal de mujer en desilusión y resentimiento. Para el amante de los sonetos de Petrarca, el amor es una experiencia trascendente; para el amante de los sonetos de Wyatt, el amor es obsesivo y amargo.
Wyatt utiliza ese tono de amargura en los poemas menos relacionados con los modelos franceses e italianos, poemas con estrofas cortas y estribillos al estilo de las “danzas” o de las “canciones” inglesas. Algunas de éstas alcanzan una nota de alegre independencia, a menudo teñida de misoginia, pero su melancolía no resulta muy distante. Quizá el poema que captura de forma más brillante la mezca de pasión, ira, cinismo, anhelo y dolor de Wyatt es “They flee from me” (“Huyen de mí“).
Aunque las representaciones femeninas de Wyatt son a menudo cínicas, es evidente que la mujer aristócrata juega un papel clave en la acogida y conservación de su poesía. Las mujeres no estaban excluidas del juego cortesano de la danza. El Manuscrito de Devonshire, una de las fuentes principales que recogen la poesía de Wyatt, contiene una serie de poemas escritos por mujeres, otros transcritos por manos femeninas y algunos escritos por hombres que se expresan con voz de mujer. También recoge poemas con versos misóginos, tanto de Wyatt como de otros autores.
Wyatt nunca publicó una colección de sus poemas, y vio impresos muy pocos de sus versos en vida. En 1557 (15 años después de su muerte) Richard Tottlel incluyó 97 poemas de Wyatt entre los 271 de su colección “Songs and Sonnets“. A Wyatt no le preocupaba la regularidad del acento o la suavidad de la rima. En la época en que se publicó la colección de Tottel, el estilo deliberadamente rudo, vigoroso, expresivo y práctico de Wyatt se consideró demasiado crudo. Tottel (o algún otro intermediario) intentó suavizar algunos versos. (…) Afortunadamente, el Manuscrito Egerton 2711 contiene poemas de Wyatt escritos de su puño y letra, y coincide en gran medida con los recogidos en el Manuscrito de Devonshire.
Aquí os dejo abrir un e-libro muy útil para que lo miréis, se llama “Manual y espejo de cortesanos”, de C. Martín Pérez.
http://www.personal.able.es/cm.perez/comentarioslibros.html
http://www.personal.able.es/cm.perez/Manual_y_espejo_de_cortesanos.pdf
Simula, disimula, no ofendas a nadie y de todos desconfía: antiguo consejo para un joven Rey Sol que te servirá para desenvolverte y medrar en la Corte en la que todos sobrevivimos. Donde hay un grupo de personas, existirá una lucha por el poder, alguien lo conseguirá y a su sombra crecerán los cortesanos que conspirarán para quitárselo o para agarrarse a una porción de poder dentro de su Corte. Tal vez aún no te hayan contado cómo funciona todo esto. Te guste o no, ya estás metido de lleno en la Corte y es mejor que domines sus reglas. Despierta, otros ya te llevan ventaja. Es hora de medrar.
Saludos