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Archive for the ‘en español’ Category

Antecedentes

En la Grecia Antigua se creía que el cisne blanco cantaba por primera y última vez cuando estaba a punto de morir. Wyatt retoma esa tradición, que antes habían utilizado Esquilo, Platón o Chaucer.

Se produce aquí una identificación entre el cisne y el poeta, que en su última canción se queja amargamente de la indiferencia de su dama hacia su sufrimiento (el estribillo es: “I die! I die! And you regard it not” / “Muero, muero, y no te importa mi suerte).

En el Volumen 26 de Italian Studies se relaciona el poema con “Come che’l bianco cigno“, de Marchetto Cara, que se puede escuchar en este enlace.

Rebholz sitúa el poema en el apartado “Songs” (Canciones) en “The Complete Poems“.

Fuentes: CHENEY, PATRICK. “Reading Sixteenth Century Poetry”. John Wiley and Sons, (2011); “Italian Studies, Vol. 26”. Society for Italian Studies (1971); WYATT, THOMAS. “The Complete Poems”. Edited by R. A. Rebholz. Penguin Books (1978).

Versión en inglés (“The Complete Poems“)

Like as the swan towards her death
Doth strain her voice with doleful note,
Right so sing I with waste of breath,
“I die! I die! And you regard it not”.

I shall enforce my fainting breath
That all that hears this deadly note
Shall know that you doth cause my death.
“I die! I die! And you regard it not”.

Your unkindness hath sworn my death,
And changed hath my pleasant note
To painful sighs that stops my breath.
“I die! I die! And you regard it not”.

Consumeth my life, faileth my breath.
Your fault is forger of this note.
Melting in tears, cruel death.
“I die! I die! And you regard it not”.

My faith with me after my death
Buried shall be, and to this note
I do bequeath my weary breath,
To cry, “I died! And you regard it not!”.

Fuente: WYATT, THOMAS. “The Complete Poems”. Edited by R. A. Rebholz. Penguin Books (1978).

Traducción al español de Jorge L. Bueno Alonso

Como el cisne hacia su muerte
Su voz eleva con triste sonido,
Canto así, malgastando mi suspiro:
Muero, muero, y no te importa mi suerte.

Y sabrán que causas tú mi muerte
Todos los que oigan el mortal sonido.
Así lo contará mi débil suspiro:
Muero, muero, y no te importa mi suerte.

Mas tu maltrato maldijo mi muerte,
Y trocado ha mi dulce sonido
En grave lamento que sesga el suspiro:
Muero, muero, y no te importa mi suerte.

En lágrimas se funde mi cruel muerte.
Han forjado tus culpas mi sonido.
Se consume mi vida, se va el suspiro:
Muero, muero, y no te importa mi suerte.

Esta mi fe, conmigo tras mi muerte
Será enterrada, y a este sonido
Le lego mi fatigado suspiro
Que dirá. “He muerto. No te importa mi suerte.”

Fuente: Bueno Alonso, Jorge L. 2006: ‘Two Spanish Renderings of Philip Sidney’s  “First Song” from Astrophil & Stella (1591). A Reappraisal and a New Proposal’, en Sederi: Yearbook of the Spanish and Portuguese Society forEnglish Renaissance Studies. 16: 135-151.

(Jorge L. Bueno Alonso es profesor titular de la Facultad de Filología Inglesa de la Universidad de Vigo. Este poema también se puede encontrar en el siguiente enlace. Para su traducción, se basa en un texto editado por González et. al (1980: 80-81), que tiene mínimas variaciones de puntuación con respecto a la versión editada por Rebholz).

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Transcripción de las referencias a Thomas Wyatt (denominado Mestre Hihuet) en la “Crónica del Rey Enrico Otavo de Ingalaterra escrita por un autor coetáneo y ahora por primera vez impresa é ilustrada, con introducción, notas y apéndices, por El Marqués de Molins” (Madrid: Librería de los Bibliófilos, 1874), que puede consultarse en la Biblioteca Digital de Castilla la Mancha.

A pesar de que en el manuscrito revisado por el Marques de Molins se dice que el autor de la Crónica original era “un hombre de letras valenciano que fue a Inglaterra con doña Catalina“, Nicola Shulman argumenta en su libro “Graven with Diamonds” que probablemente se tratase de un mercader español en Londres, amigo de un sobrino de Thomas Cromwell (en la Crónica, Crumuel) y del hijo del propio Wyatt.

Como curiosidad, añadir que los expertos en Wyatt no dan credibilidad a la supuesta carta del poeta en la que relata sus amoríos con Anne Boleyn, ya que consideran que el autor de la Crónica (español, católico y partidario de Catalina) estaba predispuesto en contra de la segunda esposa de Henry VIII.

Detalle de la portada

Índice de nombres (notas del Marqués de Molins)

HIHUET (Mestre); Wyatt, sir Thomas.

Cortesano y poeta célebre inglés, nació hacia 1503 en Allington Castle, condado de Kent, casi en el mismo tiempo que Ana Bolena. Criados en la misma comarca y educados en la propia corte Thomas y Ana, no es extraño que existieran muy pronto entre ambos relaciones amorosas. Hasta qué punto llegaron éstas no es fácil averiguar.

Audin y algunos quieren que fuesen meramente platónicas, amor sin esperanza, sin premio, sin pecado, de aquellos que sólo sienten los corazones puros y las imaginaciones poéticas. Sanderus y otros, por el contrario, llevan las cosas al extremo opuesto y nuestro venerable Rivadeneira (cap. VII.) se explica en términos harto crudos en la materia. El inédito manuscrito quiere mediar, y sin embargo, al ver á este primer amante de Ana escapar sano y salvo, le tendriamos por mejor que un Cartujo si no fuera por ciertos detalles, por ejemplo, la repeticion y cita de un lance de Bocaccio, tan impropio de la escasa erudicion del cronista, como natural en el poeta inglés, imitador de los italianos.

En todo caso, cuando se supo en Lóndres que Ana Bolena era nombrada marquesa de Pembroke, y asistia y brillaba en las ruidosas y no muy ascéticas visitas de Francisco I y Enrique VIII, el poeta quiso despedirse de la jovencita de Blickling, de su amada de la infancia, improvisando su Forget not yet, célebre hasta el día de hoy. ¿Fué verdadera esta despedida ó se volvieron á ver los amantes? Averigüelo Vargas; que lo que Enrique no quiso ver, segun Rivadeneira, no hemos de escudriñar nosotros.

En el manuscrito consta que asistió al torneo de Greenwich (80), que fué preso por Richard Cromwell cuando los demas cómplices de Ana Bolena (80), que fué tratado con mayor miramiento (81), que se declaró inocente y recordó lo que habia dicho al Rey ántes de casarse (81), que fué absuelto (88), que despues escribió una carta á Enrique detallando y describiendo cosas que mejor fuera callar (89), que siguió viviendo en la córte y en favor con Cromwell (143). Que fué, en fin, nombrado embajador de Cárlos V (91). Vino de embajador á España (1538) para preparar una reconciliacion (Harl. Mss. Aubin II, cap. XVII, página 295); murió de una fiebre maligna yendo de viaje á otra embajada en Shirebourne, condado de Dorset, 1541.

Capítulo XXVIII. Cómo Crumuel escribió al Rey, y cómo la Reyna y sus meninos fueron presos.

(…) Y el Rey cuando vió la confision, no le hizo provecho la comida; y como príncipe valeroso disimuló; y luégo mandó aderezar su barca y se va a Vuestmonster, y mandó que no cesasen las justas, y que, como acabase la fiesta, prendiesen secretamente al Mestre Nores, y al Bruiton, y al Mestre Hihuet, y los llevasen á la Torre (…) y las postas se comenzaron, donde Mestre Hihuet lo hizo mejor que todos.

Este Mestre Hihuet era un gentilhombre muy dispuesto, que no habia en la córte más lindo hombre que él. Y acabadas las postas, estándose desarmado, vino el capitan de la guarda y llamó al Mestre Nores y al Mestre Bruiton y díjoles: “Señores, el Rey os llama”. Y fueron con él, y tenía allí presta una barca, y sin que fuese sentido los llevó luégo á la Torre, y vino luégo el sobrino del Crumuel y dijo al Mestre Hihuet: “Señor, el Secretario, mi señor, os invia á rogar que le vayais a hablar, el cual se siente un poco mal dispuesto y está en Lóndres”. Y luégo fué con él.

Parece ser que el rey invió a Crumuel para que inviase por el Mestre Hihuet y que le desaminase. Y llegado á Lóndres, el Crumuel tomó al Mestre Hihuet aparte, y le dijo: “Mestre Hihuet, vos sabeis bien el grande amor que siempre os tengo y he tenido, y agora os hago saber que me pesaria en las entrañas que vos fuésedes culpante en lo que os quiero decir”.

Y díjole todo lo que pasaba; y el Mestre Hihuet fué maravillado, y respondió con grande ánimo, y dijo: “Señor Secretario, por la fe que debo á Dios y al Rey, mi señor, que no tengo yo de qué me recelar, porque no le he errado ni por el pensamiento, que bien sabe la Majestad del Rey lo que le dije ántes que se casase”. Y el Crumuel le dijo: “Pues, Mestre Hihuet, cumple que vayais á la Torre, y yo os prometo de os ser buen amigo”. Y dijo el Hihuet: “Yo iré de buena gana, porque, como estoy limpio, no temo”. Y luégo se fué con él Richard Crumuel, y ninguno sospechó que iba preso. Y llegado á la Torre le dijo el Richard al capitan de la Torre: “Señor capitan, el secretario Crumuel os envia á rogar hagais honra al señor Hihuet“. Y el capitan le metió luégo en una cámara, encima de la puerta, donde los dejarémos por decir cómo la Reyna fué presa, y el Duque, su hermano.

(…)  Y luégo hicieron dar tormento á la vieja Margarita y confesó cómo el Márcos, y el Mestre Nores, y el Bruiton dormian con ella, y que se hacia de tal manera, que el uno no sabía del otro; y fuéle demandado de Mestre Hihuet, y dijo que jamas le vió hablar con la Reyna á parte, si no fuese en público. Y el secretario Crumuel se holgó; porque amaba mucho al Mestre Hihuet.

(…) A todo esto que se hacia, estaba el buen Hihuet mirando de una ventana de la Torre, y todo el pueblo pensó que tambien habian de sacarle á justiciar, y el dicho Hihuet aquella noche escribió una carta al Rey, y dióla á un primo suyo para que la llevase al Rey, el cual la llevó; y lo que en ella se contiene es lo siguiente:

CAPÍTULO XXXI. Cómo Mestre Hihuet escribió una carta al Rey, y cómo fué perdonado.

La noche ántes que sacasen al Duque y á los otros á degollar, fué el buen Hihuet certificado que no saldria, y así tomó papel y tinta, y escribió al Rey lo siguiente: “V.M. sabe que ántes que se casase con la Reyna Anna Boloña, me dijo: “Hihuet, yo me quiero casar con Anna Boloña; ¿qué te parece?”. Y yo dije á V.M. que no lo debia hacer, y me preguntó por qué; y yo dije que era una mala mujer, y V.M., con enojo, me mandó que no pareciese en dos años delante dél. Y no me quiso demandar la causa; y pues que de palabra entónces no lo pude decir, será agora por escrito.

Y fué que un dia que el padre y la madre de la señora Anna estaban en la córte, ocho millas de Granuche, como todos saben que allí estaban de asiento, yo tomé aquella noche un caballo, y fuí allá, y llegué á tiempo que la Anna Boloña estaba acostada, y subí á su cámara, y como me vió, me dijo: “Jesus, Mestre Hihuet, ¿qué haces aquí á tal hora?”. Yo le dije: Señora, el corazon atormentado como el mio, ha estado tanto tiempo por vuestro, que por vuestro amor me ha traido aquí ante vuestra presencia, pensando recibiria consuelo de quien tanto tiempo lo ha traido tan penado”.

“Y lleguéme á ella, á la cama, y beséla, y estuvo queda y callando; púsele la mano en los pechos, y estuvo queda; y aún desmandando más bajo, asimesmo calló. Y queriéndome desnudar, ántes que me acabase de desnudar, oí una gran patada encima de la cámara donde ella dormia, y luégo la señora se levantó y vistióse una faldilla, y fuése por una escalera arriba, que estaba detras de su cama; y yo la estuve esperando más de una hora, y cuando bajó, no consintió llegase á ella”.

“Yo creo que me aconteció como á un gentilhombre en Italia, que andaba perdido, como yo, por una dama, y trájole su ventura á la mesma coyuntura que á mí, y la dama oyó una patada y se levantó y subió arriba; y aquel gentilhombre fué más avisado que yo; porque como fué subida la dama, se subió de allí á un poco tras ella, y hallóla que se estaba holgando con un mozo de establo. Y así creo que me aconteció á mi aquella vez, y si yo fuera tan avisado, viera lo que hizo”.

“Y hago saber á V.M. que dentro de ocho dias despues, yo la tuve á mi voluntad; y si V.M., cuando me desterró, se sufriera, le dijera lo que agora escribo”.

Y luégo que el Rey leyó la carta, mandó que luégo fuesen á la Torre y le trajesen al Mestre Hihuet. Y así, vino delante del Rey, y le besó las manos por la merced del perdon, y el Rey le dijo: “Hihuet, á mí me pesa que no te quise escuchar cuando me enojé contigo; y si no lo hice, fué que estaba ciego con esta mala mujer”. Y de aquella hora en adelante fué el Mestre Hihuet más quisto del Rey que nunca lo habia sido. Y muy pocos dias despues le invió por embajador al Emperador Cárlos Quinto, donde sirvió muy bien al Rey, y así, no hay más que hablar de él.

CAPÍTULO XLVIII. Cómo Crumuel fué degollado, y de lo que dijo en el cadalso.

(…) Y, entre todos aquellos señores, vió el Crumuel á Mestre Hihuet, el caballero que habia estado preso por amor de la Reyna Anna, y llamóle, y díjole: “¡Oh, gentil Hihuet, quédate á Dios, y yo te ruego ruegues á Dios por mí!”. Mucho fué el amor que siempre tuvo con este Mestre Hihuet. Y el Hihuet no le pudo responder, tantas eran las lágrimas que lloraba.

Todos aquellos señores se maravillaban en ver que el Mestre Hihuet hacia tanto sentimiento. Y como el Crumuel fuese hombre muy sabio, miró en ello y dijo en alto: “¡Oh, Hihuet, no llores; porque si yo no fuese más culpante que tú eras cuando fuiste preso, no sería venido á lo que estoy!”. Y todos los señores querian mucho al Hihuet; y así, disimularon, y otro pudiera ser que le prendieran por saber si sabía de alguna traicion que el Crumuel hubiese inventado.

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Antecedentes

El título en latín adapta el Salmo 16:9 (Mis enemigos rodean mi alma). En el título, el nombre de Wyatt (Viat) está rodeado por las palabras “Inocencia”, “Verdad” y “Fe”. Se cree que Wyatt escribió este poema después de presenciar la ejecución de Ana Bolena desde la ventana de su celda en la Torre de Londres.

Versión del poema en la Norton Anthology of English Literature

Who list his wealth and ease retain,
Himself let him unknown contain.
Press not too fast in at that gate
Where the return stands by disdain,
For sure, circa Regna tonat.

The high mountains are blasted oft
When the low valley is mild and soft.
Fortune with Health stands at debate.
The fall is grievous from aloft.
And sure, circa Regna tonat.

These bloody days have broken my heart.
My lust, my youth did them depart,
And blind desire of estate.
Who hastes to climb seeks to revert.
Of truth, circa Regna tonat.

The bell tower showed me such sight
That in my head sticks day and night.
There did I learn out of a grate,
For all favour, glory, or might,
That yet circa Regna tonat.

By proof, I say, there did I learn:
Wit helpeth not defence too yerne,
Of innocency to plead or prate.
Bear low, therefore, give God the stern,
For sure, circa Regna tonat.

Fuente: Norton Anthology of English Literature, 6th ed. v.1. New York: W. W. Norton & Co.

Traducción libre al español

Quien atesora riquezas e ingresos fáciles,
Se deja a sí mismo un legado que desconoce.
No abras demasiado rápido esa puerta,
Tras la que la recompensa aguarda junto al desprecio.
Pues ciertamente resuena el trueno en el reino.

Las altas cumbres están malditas
Mientras que el humilde valle se muestra dócil y callado.
La Fortuna lucha con la Salud.
Cuanto más alto subas, más dolorosa será la caída.
Pues sin duda, resuena el trueno en el reino.

Estos días sangrientos me han partido el corazón.
Mi ansia, mi juventud y el ciego deseo de fortuna se han marchado.
Quien se apresura a encumbrarse sólo encuentra la caída.
En verdad, resuena el trueno en el reino.

La campana de la torre La torre de la campana me mostró una visión
Que se clava en mi mente día y noche.
Allí descubrí, a través de una reja,
Que a pesar de todo el favor, el poder o la gloria
Aún resuena el trueno en el reino.

En verdad te digo que allí entendí
Que la razón no ayuda en una defensa demasiado ansiosa
Por suplicar y clamar su inocencia.
Viaja ligero, y entrégale el timón a Dios.
Pues ciertamente, resuena el trueno en el reino.

Versión en el Manuscrito Blage

Who lyst his welthe and eas Retayne,
Hym selffe let hym vnknowne contayne;
Presse not to ffast in at that gatte
Wher the Retorne standes by desdayne:
For sure, circa Regna tonat.
The hye montaynis ar blastyd oft,
When the lowe vaylye ys myld and soft;
Ffortune with helthe stondis at debate;
The ffall ys grevous ffrome Aloffte:
And sure, circa Regna tonat.
These blodye dayes haue brokyn my hart;
My lust, my youth dyd then departe,
And blynd desyre of astate;
Who hastis to clyme sekes to reuerte:
Of truthe, circa Regna tonat.
The bell towre showed me suche syght
That in my hed stekys day and nyght;
Ther dyd I lerne out of a grate,
Ffor all vauore, glory or myght,
That yet circa Regna tonat.
By proffe, I say, ther dyd I lerne,
Wyt helpythe not deffence to yerne,
Of innocence to pled or prate;
Ber low, therffor, geve god the sterne,
Ffor sure, circa Regna tonat.

Fuente: Collected poems of Sir Thomas Wyatt. Edited by Kenneth Muir and Patricia Thomson. Liverpool University Press. 1969.

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El poeta británico Gawin Ewart (1916-1995), maestro de la parodia, rompió en pedazos la sutileza del lenguaje cortesano que Thomas Wyatt había utilizado en “They flee from me”, sustituyéndolo por un discurso mucho más mundano y accesible para los lectores de hoy en día. Una curiosa versión, cuatro siglos después de la de Wyatt.

They flee from me that sometime did me seek (Gawin Ewart)

At this moment in time
The chicks that went for me
In a big way                                    
Are opting out;                               
As of now, it’s an all change situation.
The scenario was once,
For me, 100% better.
Kissing her was viable
In a nude or semi-nude situation.
It was How’s about it, baby?          
Her embraces were relevant
And life-enhancing.
I was not hallucinating.
But with regard to that one
My permissiveness
Has landed me in a forsaking situation.
The affair is no longer on-going.
She can, as of now, explore new parameters-
How’s about it? Indeed!
I feel emotionally underprivileged.            
What a bitch!
(and that’s meaningful!)

Fuente: Laura Campillo Arnaiz. “Poesía Inglesa (Siglos XVI-XX)”. Open Curseware – Universidad de Murcia.

Traducción libre al español

En este momento de mi vida,
quien iba detrás de mí
buscando sexo,
ya no lo hace.
Ahora mismo, es todo un cambio.
Antes las cosas eran
mucho mejores.
La besaba cuando quería,
vestida o desnuda,
y me decía: “¿Te apetece, cariño?”.         
Sus abrazos eran de verdad
y me daban la vida.
No estaba alucinando.
Pero con respecto a esa mujer,
por culpa de mi cortesía
me he quedado tirado.
La relación ya no sigue adelante
y ahora ella puede explorar nuevas variables.
¿Que si me apetece? ¡Ya te digo!
Me siento emocionalmente abandonado.            
¡Menuda puta!
(Y con eso lo resumo todo).

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Antecedentes

Rondel que aparece en el Manuscrito Egerton y en el Devonshire, compuesto supuestamente antes de 1535. Se repite la estructura “Go, burning sighs” a lo largo del poema. Los suspiros (sighs) del poeta le sirven para aliviar su pena y para intentar ablandar el duro corazón de su dama.

Versión en The Poetical Works of Sir Thomas Wyatt

Go, burning sighs, unto the frozen heart,
To break the ice, which pity’s painful dart
Might never pierce ; and if that mortal prayer
In heaven be heard, at least yet I desire
That death or mercy end my woful smart.
Take with thee pain, whereof I have my part,
And eke the flame from which I cannot start,
And leave me then in rest, I you require.
Go, burning sighs, fulfil that I desire,
I must go work, I see, by craft and art,
For truth and faith in her is laid apart:
Alas, I cannot therefore now assail her,
With pitiful complaint and scalding fire,
That from my breast deceivably doth start.
Go burning sighs!

Fuente: The Poetical Works of Sir Thomas Wyatt. Edited by James Yeowell. London: George Bell and Sons, 1904.

Traducción libre al español

Id, ardientes suspiros, hasta el corazón helado,
para romper el hielo, que el doloroso dardo
de la compasión nunca atraviesa; y si este mortal ruego
es escuchado en el cielo, cuanto menos deseo
que la muerte o la piedad acaben rápido con mi sufrimiento.
Llevaos el dolor, del que he tenido suficiente,
encended la llama que yo no pude prender
y dejadme entonces descansar, a vosotros apelo.
Id, ardientes suspiros, cumplid lo que deseo.
Debo trabajar, ya lo veo, con oficio y con arte,
pues la verdad y la fe en ella se quedaron aparte.
¡Ay! Por eso importunarla no puedo,
con las penosas quejas y el sofocante fuego,
que en mi pecho tuvieron comienzo.
¡Id, ardientes suspiros!

Poema original de Petrarca (Canzionere 120)

Ite, caldi sospiri, al freddo core,
rompete il ghiaccio che Pietà contende,
et se prego mortale al ciel s’intende,
morte o mercé sia fine al mio dolore.
Ite, dolci penser’, parlando fore
di quello ove ’l bel guardo non s’estende:
se pur sua asprezza o mia stella n’offende,
sarem fuor di speranza et fuor d’errore.
Dir se pò ben per voi, non forse a pieno,
che ’l nostro stato è inquïeto et fosco,
sí come ’l suo pacifico et sereno.
Gite securi omai, ch’Amor vèn vosco;
et ria fortuna pò ben venir meno,
s’ai segni del mio sol l’aere conosco.

Fuente: Wikisource

Traducción del poema de Petrarca

Ve, mi suspiro ardiente, al pecho frío;
el hielo rompe que piedad contiende;
y, si a ruego mortal el cielo atiende,
muerte o favor fin ponga al dolor mío.
Ve, pensamiento, allende donde os crío,
que acá su bella vista no se extiende;
si estrella o si aspereza nos ofende,
ni error creeremos más ni desvarío.
Dirá alguno por vos (quizás no acierte),
que estamos agitados a destiempo,
tanto como ella está serena y fuerte.
No temáis, pues va Amor, un contratiempo;
que bien puede trocarse aún mi suerte,
si a indicios de mi sol conozco el tiempo.

Fuente: Wikisource

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Antecedentes

El rondó es una composición lírica de origen francés, de 10-13 versos y dos tipos distintos de rima, en donde la primera frase se repite a modo de estribillo a lo largo del poema.

“Behold, love!” es un rondó de Thomas Wyatt firmado con la marca “Tho”. Probablemente se trata de su primera traducción (1527-28), a partir del poema CXXI de Petrarca (1304-1374). Utiliza versos de cinco sílabas acentuadas, siguiendo el modelo endecasílabo italiano. La forma del rondó sugiere que Wyatt conocía la obra del poeta francés Clemént Marot (1496-1544).

Ocupa el primer lugar en el Manuscrito Egerton (Ms. E). También aparece en el Manuscrito Devonshire (Ms. D), en donde lleva el título “To the disdaynful; To the dispyteful” (A la arrogante; a la que no muestra piedad).

El poema fue corregido en el Manuscrito Egerton por una mano posterior a Wyatt. Hay al menos media docena de correcciones que fueron hechas por esa misma persona, probablemente G. F. Nott (en el siglo XIX).

El original de Petrarca presenta a tres personajes: el Amor (siempre una entidad importante en la obra del poeta italiano); la Dama y el Amante. La Dama es la figura central y está emplazada en un paisaje exuberante.

Wyatt presenta a esos tres personajes, pero hace que el Amor sea la figura central del poema, prescinde del paisaje, omite las descripciones personales de la Dama y aumenta los nueve versos del madrigal de Petrarca hasta los trece de su rondó (más los dos versos del estribillo “Behold, love” / “Contempla, Amor”).

La rima es la habitual en este tipo de composiciones: aabba aabR aabbaR (siendo R el refrán o estribillo).

Existen varias versiones de este poema. Todas tienen quince versos, pero hay una diferencia significativa en el número 9: mientras que en algunas fuentes aparece sólo el refrán, en otras aparece:

“Behold, Love, how proudly she triumpheth”. / “Contempla, Amor, con cuánta soberbia triunfa”.

Conviene recordar que la obra de Wyatt ha sido constantemente editada, resultando complicado dilucidar la forma original de sus poemas. En este caso (y esto es una teoría personal de quien escribe el blog) los editores (p.e. Muir) podrían haber eliminado la segunda parte del verso 9 para mantener la estructura y rima del rondó. También hay (según la fuente que se consulte) cambios en la puntuación; un aspecto en el que, al parecer, Wyatt era algo descuidado.

A continuación se reproducen dos versiones del mismo poema, con las modificaciones más importantes subrayadas, además del original de Petrarca en el que Wyatt se inspiró y las correspondientes traducciones al español.

Una última nota: imitar la rima del rondó obliga a desviarse de la literalidad del texto, aunque se intente mantener la idea general del poema. Este artículo (como todos los del blog) está en permanente revisión, así que es posible que se modifique la traducción con el tiempo.

Fuentes: A. K. FOXWELL. A Study of Sir Thomas Wyatt’s Poems. University of London Press. 1911; SIR THOMAS WYATT. The Complete Poems. Edited by R. A. Rebholz. Penguin, 1978. 

Versión del Manuscrito Egerton

Behold, love, thy power how she dispiseth!
My great payne how litle she regardeth!
The holy oth, wherof she taketh no cure
Broken she hath: and yet she bideth sure,
Right at her ease: and litle she dredeth.
Wepened thou art: and she vnarmed sitteth:
To the disdaynfull, her liff she ledeth:
To me spitefull, withoute cause, or mesure.
Behold, love!
I ame in hold: if pitie the meveth,
Goo bend thy bowe: that stony hertes breketh:
And, with some stroke, revenge the displeasure
Of thee and him, that sorrowe doeth endure,
And, as his lorde, the lowly entreath.
Behold, love!

Fuente: Collected poems of Sir Thomas Wyatt. Edited by Kenneth Muir and Patricia Thomson. Liverpool University Press. 1969.

Versión en The Poetical Works of Sir Thomas Wyatt

Behold, Love, thy power how she despiseth;
My grievous pain how little she regardeth:
The solemn oath, whereof she takes no cure,
Broken she hath, and yet, she bideth sure,
Right at her ease, and little thee she dreadeth:
Weaponed thou art, and she unarmed sitteth:
To thee disdainful, all her life she leadeth;
To me spiteful, without just cause or measure:
Behold, Love, how proudly she triumpheth.
I am in hold, but if thee pity moveth,
Go, bend thy bow, that stony hearts breaketh,
And with some stroke revenge the displeasure
Of thee, and him that sorrow doth endure,
And, as his lord, thee lowly here entreateth.
Behold, Love!

Fuente: The Poetical Works of Sir Thomas Wyatt. Edited by James Yeowell. London: George Bell and Sons, 1904.

Traducción libre al español

Contempla, Amor, cómo desprecia tu poder,
Cuán poco le importa mi gran padecer.
El solemne juramento, que tomó despreocupada,
Ha roto; y aún así se muestra confiada,
Segura de sí misma y sin nada que temer:
Armado tú estás, y sin armas descansa ella a placer:
A despreciarte ha dedicado todo su ser,
Y a atormentarme, sin causa adecuada.
¡Contempla, Amor (con cuánta soberbia triunfa)!
Si la piedad te mueve, pues yo nada puedo hacer,
Ve, usa tu arco para ese corazón de piedra romper,
Y de un sólo golpe castiga la puñalada
Que te ha dado a ti y a este que soporta la punzada,
Y que, siendo tu siervo, te ruega sin nada que perder:
¡Contempla, Amor!

Or vedi, Amor (Poema CXXI de Petrarca)

Or vedi, Amor, che giovenetta donna
tuo regno sprezza, et del mio mal non cura,
et tra duo ta’ nemici è sí secura.

Tu se’ armato, et ella in treccie e ’n gonna
si siede, et scalza, in mezzo i fiori et l’erba,
ver’ me spietata, e ’n contra te superba.

I’ son pregion; ma se pietà anchor serba
l’arco tuo saldo, et qualchuna saetta,
fa di te et di me, signor, vendetta.

Fuente: Wikisource.

Traducción al español del poema de Petrarca

Mira esta dama, Amor, que ahora su espalda
da a tu poder y burla hace a mis males,
y va segura entre enemigos tales.

Tu estás armado y ella en trenza y falda;
y, descalza entre flores y entre hierba,
soberbia es contra ti, conmigo acerba.

Yo preso soy; mas si piedad conserva
tu arco y para ella flecha alcanza,
toma de ti y de mi, señor, venganza.

Fuente: Wikisource.

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Antecedentes

Poema en cuartetos atribuido a Thomas Wyatt, que supuestamente lo escribió en 1530.

Una vez más, cabe recordar que Wyatt no publicó sus poemas en vida. En 1557 (15 años después de la muerte de Wyatt) Richard Tottel recopiló su obra y la de otros poetas pre-isabelinos en “Songs and Sonnets”, la primera antología impresa de poesía inglesa.

La obra de Wyatt está desperdigada en varios manuscritos (solo uno, el Egerton, autógrafo), por lo que resulta complicado establecer la autoría de algunos poemas.

Wyatt y Shakespeare

Wyatt ocupa un lugar en la Historia de la Literatura por haber sido el precursor del soneto en Inglaterra. Cincuenta años más tarde, William Shakespeare utilizaría con maestría esa forma poética. Se sabe que Shakespeare leyó los poemas de Wyatt, e incluso utilizó algunos de sus versos.

  • En “Las Alegres Comadres de Windsor” hay una referencia a “Songs and Sonnets”:

SLENDER
I had rather than forty shillings I had my Book of Songs and Sonnets
here. / Daría cuarenta chelines por tener aquí mi libro de Canciones y Sonetos.

  • En “Noche de Reyes” se canta una canción compuesta por Wyatt: Ah, Robin.
  • En su soneto CXXI (“Mejor ser malvado que estar mal visto“), Shakespeare utiliza el estribillo que da nombre a este poema de Wyatt: “Soy como soy”.

Otros datos de interés

  • Una de las características principales de Thomas Wyatt es su poderosa personalidad poética, difícil de separar de la del autor. Este poema es un canto de autoafirmación, que cobra sentido al conocer las circunstancias personales que lo rodeaban.
  • Nicola Shulman asegura que la poesía de Wyatt tiene un claro objetivo de denuncia a la política de Enrique VIII. Fue, por así decirlo, un precursor de la “canción protesta” en pleno siglo XVI (según Shulman).
  • Wyatt estuvo encarcelado dos veces en la Torre de Londres: la primera, por una supuesta relación con la reina Ana Bolena; la segunda, por ser un “espía” al servicio de Thomas Cromwell.
  • En sus poemas, Wyatt solía alertar sobre los peligros de la Corte, plagada de intrigas, enemigos y conspiraciones.

Versión en inglés

I am as I am and so will I be
But how that I am none knoweth truly,
Be it evil be it well, be I bond be I free
I am as I am and so will I be

I lead my life indifferently,
I mean nothing but honestly,
And though folks judge diversely,
I am as I am and so will I die.

I do not rejoice nor yet complain,
Both mirth and sadness I do refrain,
And use the mean since folks will fain
Yet I am as I am be it pleasure or pain.

Divers do judge as they do true,
Some of pleasure and some of woe,
Yet for all that no thing they know,
But I am as I am wheresoever I go.

But since judgers do thus decay,
Let every man his judgement say:
I will it take in sport and play,
For I am as I am who so ever say nay.

Who judgeth well, well God him send;
Who judgeth evil, God them amend;
To judge the best therefore intend,
For I am as I am and so will I end.

Yet some that be that take delight
To judge folks thought for envy and spite,
But whether they judge me wrong or right,
I am as I am and so do I write.

Praying you all that this do read,
To trust it as you do your creed,
And not to think I change my weed,
For I am as I am however I speed.

But how that is I leave to you;
Judge as ye list, false or true;
Ye know no more than afore ye knew;
Yet I am as I am whatever ensue.

And from this mind I will not flee,
But to you all that misjudge me,
I do protest as ye may see,
That I am as I am and so will I be

Traducción libre (y sin rima) al español

Soy como soy, y así seré,
Aunque nadie sepa realmente lo que soy.
Bueno o malo, libre o esclavo,
Soy como soy, y así seré.

Intento vivir con tranquilidad,
Tan solo pretendo ser honesto;
Y aunque la gente me juzgue de otra forma
Soy como soy y así moriré.

Ni soy feliz ni me quejo,
Predico tanto la alegría como la tristeza.
Soy prudente, ya que es lo que la gente espera,
Aunque soy como soy, guste o no.

Muchos aseguran ser sinceros,
Unos en el placer, otros en el dolor.
Pero nadie sabe nada,
Y yo soy como soy, vaya donde vaya.

Y que se pudran los que juzgan.
Dejad que cada uno se juzgue a sí mismo:
Yo lo haré, en público o en privado.
Pues soy como soy, aunque digan lo contrario.

A quien juzgue bien, que Dios lo trate igual;
A quien juzgue mal, que Dios lo corrija.
Por tanto, haré lo posible por juzgar bien
Porque soy como soy, y así seré hasta el final.

A mucha gente le divierte
Juzgar a otros por envidia o por malicia.
Me juzguen bien o mal,
Soy como soy, y así lo escribo.

Ruego a todos los que aquí me leéis,
Que confiéis en esto como en vuestro credo.
No creáis que suelo cambiar de chaqueta,
Pues yo soy como soy, pase lo que pase.

Tal cual son las cosas, así las digo.
Juzgadme como queráis, mentiroso o sincero.
Pero no sabréis más que lo que ya sabéis ahora:
Que soy como soy, venga lo que venga.

Y nada me hará cambiar de opinión.
Pero a todos los que me juzgáis mal,
Os digo, como aquí podéis ver,
Que soy como soy, y así seré.

(Versión en proceso de revisión).

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